Hoy por primera vez, voy a empezar a contar mis experiencias en Finlandia en este blog.
Es algo difícil expresar todos tus sentimientos y todos los acontecimientos que van ocurriendo, y más en este momento, ya que tengo que explicar todo lo sucedido en un mes. Ordenar todos los momentos va a ser algo dífícil, pero voy a intentar hacerlo lo mejor posible.
Al principio cuando llegué a Kuopio fue bastante extraño: nueva familia, costumbres, comidas, colegio, clima... Todo muy diferente a lo que ya estaba acostumbrada, pero gracias a todas las personas que he conocido al cabo de este mes me han ayudado mucho para que me adaptara rápido.
Conocí a Iina y Tiina: mis hermanas de acogida; Ronja, Anniina y Varpu: nuestras futuras hermanas en unos meses, y a muchas personas más. Todas esas personas, junto a Pablo, Ainhoa y Michelle nos hace una pequeña familia.
Fue fácil coger el ritmo a las clases aunque al principio todo pareciera muy difícil, ya que el horario escolar es diferente al que usamos en España: aquí las clases son de setenta y cinco minutos, con descansos de diez o quince minutos entre ellas, y también comemos en el instituto a las once, pero en un mes puedo decir que ya estoy bastante acostumbrada.
En Historia trabajábamos en un proyecto sobre España en PowerPoint que espero poder enseñar pronto, en Arte hicimos un dibujo a base de recortar cartulinas y papeles de colores, en Música cantábamos canciones de Finlandia (o intentábamos) y tocábamos instrumentos, en Educación Física aprendíamos a jugar deportes como el béisbol, en Inglés hacíamos tareas para intentar mejorar nuestro nivel y en Español ayudábamos a todos los alumnos que nos era posible.
Seguíamos esa rutina hasta que fuimos tres días a Helsinki, y creo que no pudo ser mejor la experiencia en ese tiempo. El primer día visitamos la ciudad, caminando y en tranvía, era preciosa, sus calles y sus edificios. El segundo y el tercer día fuimos en autobús a reunirnos con otros compañeros que estaban de intercambio aquí en Finlandia. Hicimos muchísimas amistades, participamos en todas las actividades, fuimos a la sauna y al lago... Fueron unos días inolvidables.
Para terminar de contar todo lo que ha sucedido, me gustaría también hablar sobre el cumpleaños de Pablo y el mío. El jueves pasado nos hicieron una fiesta, que también me gustó muchísimo. Ainhoa, Pablo y yo preparamos tortilla, revuelto y una tarta, que espero que les gustara a todos los invitados de la fiesta.
Solo me queda decir que espero que nuestro viaje siga siendo igual de estupendo en estos dos meses, o incluso mejor.
La semana que viene contaré con más detalle todo, ya que era complicado escribir lo que pasó hace ya un mes. También pondré fotos de Helsinki y nosotros en esa maravillosa ciudad.
Moikka,
Cristina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario